La sostenibilidad alimentaria constituye un gran reto a nivel mundial, mientras que, para cada uno de los consumidores, prolongar la frescura de los alimentos es una buena manera de ahorrar dinero y de contribuir al cuidado del planeta.En efecto, encontrarnos la comida estropeada en la nevera o en la despensa es un fastidio, además de un problemón que echa a perder casi la mitad del suministro en todo el mundo, agravando la inseguridad alimentaria, contaminando para nada y suponiendo un despilfarro de recursos naturales. Todo un rosario de problemas que, sin embargo, podrían acabarse gracias a un curioso invento que previene su deterioro.
Hasta ahora tenemos herramientas que suponen una gran ayuda para mantener los productos frescos, como la refrigeración o el envasado al vacío, inventazos a los que ahora se les suma otro todavía más sencillo: una simple hoja de papel que prolonga la vida de los alimentos hasta cuatro veces más.