Se avecinan eventos astronómicos históricos en España, con una serie de eclipses solares totales y anulares en los próximos años. Si eres fotógrafo, seguramente estás planeando capturar ese momento único. Sin embargo, hay un peligro invisible que acecha tanto a tu equipo como a tu vista: la radiación solar concentrada.
He preparado esta guía exhaustiva para enseñarte exactamente cómo fotografiar el sol de forma cien por cien segura en cualquier situación, ya sea en un día normal, para capturar manchas solares, o durante un eclipse.
El peligro invisible.
El primer error fatal que muchos cometen es subestimar el poder destructivo del sol cuando se concentra a través de una lente. Un teleobjetivo actúa como una lupa gigante, focalizando no solo la luz visible, sino también la radiación ultravioleta (UV) e infrarroja (IR), que es puro calor.
Cuidado con los ojos; Si tienes una cámara Réflex tradicional (con visor óptico), JAMÁS mires al sol directamente a través de ella. Incluso con un filtro ND normal, la radiación infrarroja atravesará el visor y podría causarte quemaduras graves y permanentes en la retina en cuestión de segundos. Para cámaras Sin Espejo (Mirrorless), el peligro ocular es menor, ya que estás viendo una pantalla digital, no la luz directa. No obstante, el sensor sigue estando en riesgo si no se protege adecuadamente.
¿Sirven los filtros normales?; Muchos filtros ND fotográficos tradicionales (incluso los densos como el ND1000) no están diseñados para bloquear la radiación infrarroja. Usarlos es una trampa mortal: tu ojo se siente cómodo porque no nota el deslumbramiento visible, pero el calor infrarrojo invisible está quemando silenciosamente tu retina.



