Dia triste para los que disfrutamos el cine de acción, de peleas, de tiros, de frases contundentes... se nos ha ido todo un referente del cine de los 80... Chuck Norris.
Antes de actor, fue un auténtico experto en artes marciales, siendo cinturón negro en kárate, taekwondo y Tang Soo Do. Y, en pantalla, un héroe solitario y absolutamente inexpresivo que resolvía las injusticias a base de violencia.
Al cine llegó por consejo de la estrella Steve McQueen, al que dio clases de artes marciales durante años. Ya en 1976 participó como antagonista de Bruce Lee en La Furia del dragón, en una celebérrima pelea ambientada en el Coliseo de Roma que perdía ante la estrella estadounidense de origen asiático.
Pero alcanzó la fama con McQuade, lobo solitario (1983), en la que daba vida a un ranger de Texas enfrentado a un traficante al que interpretaba David Carradine y donde quedó definido su arquetipo, querido por el público de acción por su especial destreza de artes marciales.
Duro entre los duros del cine de acción.
En pleno auge del cine de justicieros y de acción durante los 80, protagonizó Desaparecido en combate (1984), donde encarnaba al coronel James Braddock, exprisionero de guerra en Vietnam que regresaba al frente para rescatar a soldados capturados.



