Aunque no sea algo muy visible, la industria electrónica lleva tiempo buscando un reemplazo para el veterano silicio. El material que lleva décadas usándose como la base de los productos electrónicos está cada vez más cerca de su límite teórico, y desde hace tiempo hay desarrollos en marcha para encontrar el que sería el siguiente gran paso evolutivo en la industria.
Una de las opciones que hay sobre la mesa es la del arseniuro de Galio, un semiconductor bastante curioso que, bajo las circunstancias adecuadas, permite una mayor conductividad que el propio silicio. Pero otro de los componentes alternativos al silicio está más próximo a la realidad, y ese componente no es otro que el nitruro de Galio. Sí, galio por todas partes. Veamos por qué es tan interesante.
¿Qué es el nitruro de Galio?.
Se trata de una aleación binaria de semiconductores. Por un lado encontramos el nitrógeno y por otro el galio, y cuando se combinan forman un material bastante duro y resistente con una estructura cristalina. Así, también tiene a su favor ser un material con propiedades ópticas al contrario del opaco silicio, que es el material que ahora se usa como base de multitud de componentes electrónicos.
El nitruro de galio no es un desconocido ni un recién llegado a la industria, y la prueba es que lleva décadas en uso como parte fundamental de las luces LED (es de los pocos capaces de emitir luz azul) e incluso en lectores de Blu-ray. El nitruro de galio cuenta además con el ancho de banda entre sus puntos fuertes, pues con 3.4eV^2 puede emplearse desde en dispositivos optoelectrónicos hasta en dispositivos de alta frecuencia.




