Pero hay otro tipo de dieta, los que se llaman “freeganos” (que combina la palabra “free”, gratis en inglés, con el sufijo “-ano”, que significa “seguidor o partidario de”. Es decir, gente que come gratis. ¿Cómo es posible? Consiguiendo las raciones de comida diarias en los cubos de basura de supermercados y restaurantes: en el mundo rico se desperdicia comida y en el Tercer Mundo se mueren de hambre.
Más que la defensa de una dieta en concreto, ser freegano es una forma de protesta, es una forma de decir al mundo que el reparto de comida en el planeta es una vergüenza. Porque cuando hablamos de que en los países ricos de derrocha comida no nos referimos a unos pocos kilogramos. Hablamos de toneladas diarias que van a parar a la basura.