El cajón tradicional y su versatilidad le permiten tomar el papel de una
batería en sesiones acústicas de tamaño pequeño. El Roland EC-10 es un cajón
convencional en el que se ha integrado un sistema de detección de los
golpes, un generador de sonidos y un sistema de amplificación y altavoz.
Permite con ello combinar los sonidos propios del cajón con los generados electrónicamente y que pueden corresponder a una variada selección de sonidos de percusión tanto acústica como electrónica.
Se trata de 10 kits por cada una de sus tres categorías (cajón,
percusión, efectos), cada uno de ellos compuesto por dos sonidos. Hay un
ajuste de volumen y otro de sensibilidad, y cuenta con entrada audio
que puede mezclarse con el sonido propio hacia el amplificador de 3W que lleva internamente y que ataca a un altavoz de 6,5 pulgadas.
Como cabe esperar, es posible el uso mediante pilas. No cuenta con
conexiones MIDI ni USB, así que su intención no es la de posibilitar la
introducción de notas en un secuenciador, sino estrictamente su uso en
vivo.
