Los 'hispanos' no dieron tregua a Dinamarca en los primeros 30 minutos del partido; por un momento, la campeona de Europa y gran favorita no supo cómo reaccionar a la intensidad defensiva y el acierto goleador de la anfitriona. Ni el mejor guión pudo prever una final así.
España borró del partido a su rival desde el primer instante, cuando un parcial de 3-0 les descolocó hasta provocar el primer tiempo muerto cuando solo se habían disputado cuatro minutos. Pareció reaccionar Dinamarca con un 3-2 engañoso, ya que desde entonces no iba a haber otro equipo sobre la cancha del Palau.