Según el equipo internacional de investigadores que lo ha estudiado, el mosquito vivió hace 46 millones de años.
Además, el descubrimiento abre el debate sobre si la hemoglobina u otras moléculas genéticas complejas, como el ADN, pueden conservarse en largos periodos de tiempo. En este caso, el fósil se preservó en esquisto, un tipo de roca sedimentaria, al noroeste del estado de Montana (EEUU).