Hoy se cumplen 128 años de la conocida como "la gran
nevadona" o "la nevadona de los tres ochos" que mantuvo incomunicada la
Meseta con Asturias y Cantabria durante un total de doce días ya que las
precipitaciones en forma de nieve alcanzaron los cuatro metros en la
localidad leonesa de Villamanín --también afectó a la estación de
Busdongo-- y taparon las bocas de los túneles del ferrocarril.
Ante las consecuencias de la gran nevada de la que se tiene
recuerdo en Cantabria y Asturias --nevó de forma continuada hasta el día
20, episodio al que siguió otra gran nevada que se prolongó hasta el 20
de marzo sumado a fuertes heladas--, la compañía ferroviaria movilizó
todos los recursos humanos --250 obreros-- aunque sus esfuerzos no
tuvieron resultado por los continuos aludes que se producían, a lo que
se sumaban los efectos de las fortísimas ventiscas que hacían inviable
los trabajos de espaleo en las vías.
