Hablamos de tendinitis cuando un tendón del cuerpo se inflama y aumenta su tamaño a causa de esa inflamación. Como el incremento de masa es por líquidos y por el mismo proceso patológico, la fuerza se pierde, así como la funcionalidad.
Vale aclarar que un tendón es una estructura de fibra que relaciona a un hueso con un músculo o un grupo de ellos. Es decir que los tendones unen al músculo con el tejido óseo para desarrollar el movimiento que se pretende.
La tendinitis en el hombro, como las demás formas de esta lesión, responde a una sobrecarga de la anatomía por uso intensivo o repetitivo. El problema con esta articulación en particular es que tiende a molestar de manera repetitiva, y la persona que lo padece debe tomar precauciones siempre.
Más
de la mitad de los seres humanos padeceremos una tendinitis alguna vez
en la vida. Esto denota la importancia del trastorno. En el caso del
hombro, constituye una de las más frecuentes.
En el caso del hombro, podemos encontrar Tendinitis del manguito de los rotadores, que incluye la Tendinitis del supraespinoso por afectación del tendón del músculo supraespinoso y la Tendinitis del infraespinoso por afectación del tendón del músculo infraespinoso.
