jueves, 15 de agosto de 2019

Brian May y la réplica de la guitarra Two-Tone de Arielle.

Arielle es una cantante, compositora y guitarrista nacida el 3 de agosto de 1990 en Nueva Jersey, aunque radicada en California.
Su carrera musical comenzó a los 5 años cantando en un coro y a la edad de 10 su padre le regaló una guitarra. Estudió en el Musician’s Institute de Los Ángeles, donde Nuno Bettencourt (Extreme) descubrió a Arielle en 2010.
Poco después firmó con un sello discográfico independiente. Ha compartido escenario con Joe Bonamassa, Guns N’ Roses, Billy Ray Cyrus, Uli Jon Roth, Gregg Allman o Eric Johnson, con quien ha estado de gira.
 

Arielle, que se define como «classic folk rocker» y tiene un estilo de tocar inspirado por Eric Johnson, diseñó esta guitarra hace 12 años, creando una mezcla de Squier Jagmaster y Gibson Firebird con la escala y el mástil extra largo de una BC Rich Warlock, y la electrónica de la Red Special de Brian May, incluidas las 3 single coils Burns Tri-Sonic y los 6 conmutadores de on/off y cambio de fase.

domingo, 4 de agosto de 2019

Schecter presenta la réplica de la guitarra de Prince.

Sin duda una noticia que me ha llamado la atención, ya que no sabía que Schecter estaba relacionada de un modo u otro con esta guitarra tan icónica. Se trata de la mítica guitarra usada por Prince en la época del clásico «Purple Rain», la Prince Cloud Replica.
 
Esta guitarra ya está disponible en todo el mundo y a un precio de $1,750, sin duda un precio mucho más atractivo que lo que pagó el último comprador de la original… 700.000 dólares. Se trata de una réplica de la guitarra original construida por el luthier Dave Rusan en Minneapolis y personalizada a partir de uno de los bajos custom de uno de los amigos de Prince, André Cymone.

Schecter entra en escena cuando el propio Prince solicitó a la marca la creación de guitarras como la original pero con distintos colores y acabados, así como efectuar alguna que otra reparación en el modelo original.

domingo, 23 de junio de 2019

DrivEN; la transmision de bicicleta mas eficaz.



La empresa danesa Ceramic Speed, que fabrica  rodamientos híbridos para aplicaciones deportivas e industriales, ha desarrollado en colaboración con la Universidad de Colorado (Estados Unidos) un nuevo sistema de transmisionque para las bicicletas.

El sistema Driven, que asi lo han bautizado, mejora sustancialmente la conducción de las bicicletas, aportando más rapidez, durabilidad y menos fricción, ya que deja atras el habitual sistema de cadena, lo que tambien la hace más eficiente en un 99 %.

Las cadenas suelen estirarse y desgastarse, especialmente cuando el ciclista cambia a marchas extremas, lo que tambien afecta a una constante regulacion del sistema de cambios, cosa que tambien se evitara con este nuevo sistema.

viernes, 19 de abril de 2019

Bicicleta con o sin suspensiones... el dilema.

Las bicicletas de montaña son un invento relativamente reciente. Nacieron en las montañas de California a finales de la década de 1970, cuando los Tom Ritchey, Joe Breeze o Gary Fisher se tiraban ladera abajo por la cara este de Pine Mountain con unas bicicletas de los años de la Gran Depresión que ellos mismos modificaban.
Desde entonces, las bicicletas de montaña fueron evolucionando hasta que apareció el elemento que mejor las define: las suspensiones. Éstas también han experimentado una fuerte evolución desde que llegaron al mercado. Las simples horquillas de elastómeros pronto se llenaron de aire.
Como funcionó eso de poner una suspensión en la rueda delantera, el paso lógico fue hacer lo propio en la trasera, apareciendo las softails y las suspensiones articuladas. Hoy en día, casi todas las marcas cuentan con amplias gamas tanto de bicicletas rígidas y semi rígidas como de bicicletas de doble suspensión. ¿Cuáles son las ventajas de unas y de otras?


Ventajas de las bicicletas de doble suspensión

La principal virtud de las bicicletas de montaña de doble suspensión es su mayor comodidad. Al movernos por terrenos irregulares, las vibraciones que provocan estas irregularidades se transmiten al ciclista. Cuando llevas una ruta de cinco o seis horas, hasta la más mínima ondulación puede acabar provocando innumerables dolores.