domingo, 28 de noviembre de 2021

La historia del coche que intento revolucionar el mercado.

 En la década de los 1930s casi todos los coches seguían el mismo patrón: grandes partes delanteras —los motores eran enormes— y habitáculos reducidos. Las líneas no eran especialmente curvas y la aerodinámica parecía ser un factor secundario. Y entonces llegó el Schlörwagen.


  Lo hizo en 1939 de la mano de Karl Schlör, un ingeniero que lo ideó con un objetivo claro: que fuera superaerodinámico. El resultado fue una especie de "huevo" que ciertamente presentaba un coeficiente de resistencia aerodinámica realmente bajo. El problema era que era demasiado moderno.

 Un coche adelantado a su tiempo (e incluso al nuestro)

Schlör llevaba años proponiendo una carrocería con un coeficiente de arrastre muy bajo, y finalmente puso sus ideas en práctica con el desarrollo de un prototipo basado en el chasis del Mercedes-Benz 170H, que era muy especial por un factor necesario para el diseño de Schlör: tenía el motor detrás (de ahí la H, que hacía referencia a la palabra alemana 'heckmotor', motor trasero).

 La carrocería del vehículo se construyó con aluminio, y al parecer para su diseño su creador se inspiró en las alas de los aviones.

 En las pruebas posteriores del modelo motorizado el coeficiente de arrastre fue impresionante: tan solo 0,186. Para ponernos en situación, el Tesla Model 3 —uno de los más coches vendidos a gran escala más aerodinámicos en la actualidad— tiene un coeficiente de 0,21, peor que aquel diseño de hace casi un siglo.

 


  El vehículo medía 4,33 m de largo y 1,48 m de alto, y su distancia entre ejes era de 2,6 m. Se trataba de un concepto de coche familiar capaz de llevar a siete personas en su interior. Su diseño en forma de lágrima era realmente singular, absolutamente rompedor para la época, pero aunque su coeficiente de arrastre fuera muy bajo, había problemas serios con aquel concepto.

 El más importante fue el de la seguridad del vehículo, que precisamente por su forma aerodinámica y la posición del motor trasero —muy retrasada respecto al centro de gravedad del vehículo— lo hacían vulnerable por ejemplo a los vientos cruzados y también complicaban su conducción.

 Aún así, el coche era ciertamente rápido: alcanzó una velocidad máxima de 135 km/h en pruebas, lo que suponía mejorar en 20 km/h la que se lograba con el Mercedes del que procedía. El consumo de combustible era de 8 litros a los 100 km, entre un 20 y un 40% menos que el vehículo de referencia.

El Schlörwagen se presentó en el Salón del Automóvil de Berlín de 1939 y causó una expectación enorme, pero aquel diseño era demasiado revolucionario para el público, que lo criticó por ser, sencillamente, "feo".


 A pesar de todas sus ventajas aerodinámicas, esas críticas se unieron al inicio de la II Guerra Mundial y provocaron que el Schlörwagen jamás se produjese en serie.


 

 Al final de la guerra el vehículo desapareció, y aunque hay declaraciones que afirman que seguía en pie al menos hasta agosto de 1948 en el laboratorio AVA de Gottingen donde se fabricó, el edificio acabó demoliéndose y probablemente la carrocería acabó destrozada.

miércoles, 24 de noviembre de 2021

30 años sin Freddie...


 Ya hacen treinta años de aquel fatídico día. Recuerdo que estábamos en casa de mi abuela y tenían puesto el Telediario de por la noche en la televisión de la cocina, como de costumbre. En medio la emisión hicieron un corte típico para dar una noticia importante... y vaya que si lo fue. Había muerto el cantante de Queen, Freddie Mercury, de una enfermedad de la que por aquel entonces no se sabia mucho; el SIDA

Por aquel entonces contaba con catorce años y no tenia ni idea de lo que aquella noticia iba a significar en mi vida... Aquel día, había muerto un hombre y había nacido un mito.

Hasta entonces, mi contacto con su música era bastante escaso, pero gracias a que mi hermano y yo veíamos Los 40 en Canal+ todas las mañanas de los sábados y sobretodo, a una campaña publicitaria de Seat anunciando su nuevo modelo de coche, el Toledo, en la cual incluyeron la canción "I want it all" de Queen, pude conocerlos... me enamoré del coche y de la canción (jajaja). Luego fuimos ampliando conocimientos sobre la banda, ya que mi tío disponía en su habitación de un flamante equipo de música nuevo y casualmente, también tenia el Greatest Hits II de la banda en el cual se incluía la canción del anuncio... quizás no lo debiera escribir, pero estábamos deseando que no hubiera nadie en casa para ir a poner el dichoso disco a todo volumen, (jajaja, como lea esto mi tío nos cuelga). Así que, también en gran parte, mi tío tiene parte de culpa de mi fanatismo. Después de aquello, fue seguir el boom.... Poco a poco fui comprando sus discos y sus libros, y así fui conociéndolo cada día mas y mas...

Para mi Freddie Mercury, todavía a día de hoy, después de todo este tiempo, sigue representando el mas alto escalón de lo que un cantante de rock puede llegar a ser. Su inigualable voz, su carisma, su tesón como productor y escritor, su magia al piano, su inagotable energía... para mi es una de las personas mas influyentes y respetadas del siglo XX, dentro y fuera de la música. 

Me hubiera gustado mucho verlo en directo y es uno de mis grandes pesares en la vida. 

Estoy seguro, que a día de hoy, seguiría vinculado a la música, de una manera o de otra... Treinta años han pasado ya, pero sigues mas vivo que nunca...

Queen Forever.

domingo, 31 de octubre de 2021

Samain, el Halloween asturiano.

 El 31 de octubre se celebra Halloween, una festividad que tiene sus raíces en la fiesta celta del Samaín, que aún se organiza en Asturias, Galicia o León.

 


Los antiguos pueblos celtas, llegado el final de Octubre, solían celebrar una gran fiesta para conmemorar “el final de la cosecha”, bautizada con la palabra gaélica de Samhain. Significa, etimológicamente, ‘el final del verano’

Esta fiesta representaba el momento del año en el que los antiguos celtas almacenaban provisiones para el invierno y sacrificaban animales. 

Se acababa el tiempo de las cosechas, y a partir de entonces, los días iban a ser más cortos y las noches más largas. Los celtas creían que en esta noche de Samhain (hoy noche de Halloween), los espíritus de los muertos volvían a visitar el mundo de los mortales por lo que encendían grandes hogueras para ahuyentar a los malos espíritus.

Era la fiesta nocturna de bienvenida al Año Nuevo.

jueves, 16 de septiembre de 2021

(Musculacion) Hiperextensiones o lumbares.

En toda rutina de musculación debemos contemplar los músculos que tienden a sufrir hipotonía y desequilibrios respecto a sus antagonistas, por eso, no podemos dejar de incluir en esta guía para principiantes un ejercicio específicamente para la zona lumbar, se trata de las hiperextensiones o extensiones de tronco en banco.



Técnica de ejecución de las hiperextensiones

Para realizar el movimiento debemos saber que necesitamos de un banco inclinado en el cual podamos fijar los tobillos y apoyar la cadera para después movilizar el tronco. Debemos apoyar el cuerpo sobre el banco en la articulación de la cadera y el fémur, ya que el pubis debe quedar fuera del banco. Desde allí tendremos que flexionar el torso hasta que nuestro cuerpo forme un ángulo de 90 grados. Las manos deben cruzarse delante del torso y mantenerse así durante todo el recorrido. Desde esta posición de flexión debemos efectuar una extensión mientras levantamos el torso hasta que el cuerpo queda en línea recta nuevamente y en la zona lumbar se forma una curva levemente acentuada. Volvemos a descender mientras tomamos aire y cuando extendemos el torso exhalamos el aire. Este ejercicio es mejor realizarlo en banco inclinado si eres principiante, pero también puede efectuarse en un banco horizontal o en máquina específica que permite concentrar el trabajo en la zona sacro-lumbar.

Músculos trabajados con las hiperextensiones

La extensión del tronco en banco o hiperextensiones solicita el trabajo principalmente de los músculos espinosos extensores de la columna y en el cuadrado lumbar, músculo situado en en la cara posterolateral de la columna lumbar que permite inclinar la columna y el torso. En un lugar secundario, las hiperextensiones trabajan el glúteo mayor e isquiotibiales, pero fundamentalmente se trabajan lumbares mientras se relajan los abdominales, músculos antagonistas a los que habitualmente prestamos más importancia y por ello, corremos más riesgo de sufrir dolores de espalda a causa de descompensaciones musculares.

Consejos y errores frecuentes al realizar hiperextensiones

Al realizar la extensión del tronco es importante no acentuar mucho este movimiento, porque podríamos acabar dañando la espalda, siempre es mejor formar una línea recta con el cuerpo desde la cabeza a los pies y no ir bruscamente ni con impulso, llevando el torso hacia atrás.
Si bien todos los músculos extensores de la columna están involucrados en este movimiento, incluidos los de la zona dorsal y cervical, es importante concentrar el trabajo en la zona lumbar y no realizar fuerza con la cabeza, mejor relajar la misma para no sufrir potenciales contracturas.