La espirulina (Spirulina maxima, spirulina fusiformis) es un alga marina
unicelular que tiene forma de espiral (de ahí proviene su nombre), es
de color azul verdoso por la presencia de clorofila que le da el color
verde y de ficocianina, pigmento que le da el color azulado.
La espirulina ha estado viviendo en el planeta desde la aparición de
la vida. Esta microscópica alga azul verdosa crece espontáneamente en
lagos alcalinos (como el Texcoco de México o el Lago Chad del homónimo
país africano), cuyas condiciones impiden el desarrollo de otros
organismos vivos. Esto convierte a la espirulina en un producto
confiable, pues en aguas alcalinas hay muy pocas bacterias. Siendo un
alimento que no recibe más tratamiento que el secado, su posible
contaminación bacteriana resulta insignificante. Además, la espirulina
posee una enzima de restricción (SPL1) que inhibe el crecimiento de
microbios, hongos y levaduras, que la protege de virus y bacterias.
La espirulina era parte esencial de la dieta maya y de los indígenas
africanos, que practicaban su recolección y secado. En el futuro puede
convertirse en un alimento estrella, ya que puede reproducirse
rápidamente (duplica su biomasa en 4-5 días) en estanques poco profundo,
brindando un rendimiento proteico por unidad de superficie 20
veces superior a la soja, 40 veces superior al maíz y 400 veces superior
al ganado vacuno.
Mostrando entradas con la etiqueta alga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alga. Mostrar todas las entradas
viernes, 30 de agosto de 2019
lunes, 25 de octubre de 2010
Microorganismos de hongo para la producción de biodiésel.
Los microorganismos oleaginosos son los que acumulan más de un 20% de lípidos. En la mayor parte de los casos, el aceite que se puede extraer de ellos está en forma de triglicéridos, igual que en los aceites vegetales y las grasas animales. Por tanto, los lípidos de los microorganismos podrían utilizarse en el proceso de producción de biodiésel en la industria.
Los principales microorganismos oleaginosos son las microalgas, las bacterias, los hongos y las levaduras. La mayor parte de las investigaciones actuales estudian la viabilidad de la utilización de microalgas, que utilizan dióxido de carbono y luz solar para la producción de lípidos y tienen rendimientos de producción y velocidades de crecimiento superiores a los cultivos tradicionales de aceites vegetales. La desventaja principal es la necesidad de luz y de grandes extensiones de terreno.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
