Aunque parezca que no hace nada, más que volar y colarse por nuestras ventanas, las moscas que pueden resultar beneficiosas para todos nosotros porque su labor polinizadora y la posibilidad de usar estos animales para controlar las plagas, proporcionan grandes beneficios. Sin olvidar que Mendel, padre de la genética, utilizó el rápido ciclo vital de estos insectos para demostrar sus importantes teorías que han revolucionado el campo de la ciencia.
Las moscas son unas grandes desconocidas, molestan y son despreciables. Normalmente tienen una vida corta, pero muy activa. Entre marzo y septiembre estos insectos se reproducen por millones. Durante el resto del año no desaparecen ni tampoco hibernan, simplemente ralentizan sus ciclos de vida esperando que regresen las altas temperaturas y hacer de las suyas.
La madurez de la mosca dura de 15 a 25 días, durante ese tiempo es cuando pueden volar, alimentarse y reproducirse. Si alguna vez ha conseguido atrapar una, te habrás fijado que sus ojos están compuestos por miles de facetas individualmente sensibles a la luz que les permite escapar volando del peligro.
La mosca forma parte de la familia de los artrópodos, cuyas extremidades están articuladas, en este caso tres veces, lo que les permite frotar su boca y sus ojos de esa forma tan característica en la que parece que estén tramando algo. De igual manera, su cuerpo se encuentra dividido en tres partes diferenciadas o ‘tagmas’, cabeza, tórax y abdomen.