El kéfir es una bebida fermentada similar al yogur, rica en probióticos que sirve para mejorar la digestión y fortalecer el sistema inmunológico. Además, es una excelente fuente de proteínas, calcio, vitamina D y vitamina K2, nutrientes esenciales para la salud ósea y la prevención de la osteoporosis.
Puede elaborarse fácilmente en casa utilizando cualquier tipo de leche o incluso agua, como el agua de coco, mediante un proceso de fermentación similar al del yogur natural.
El kéfir se puede consumir en el desayuno o la merienda, y para mejorar su sabor, puede endulzarse con miel o mezclarse con frutas como plátano o fresa, en forma de batido.Para que sirve y sus beneficios.
Los principales beneficios del kéfir son:
El kéfir aumenta el sistema inmunitario, ya que contiene nutrientes como la biotina y folatos que protegen a las células del cuerpo.
Además, el kéfir es rico en probióticos que son bacterias específicas como la Lactobacillus Kefiri, que ayudan a combatir e inhibir el crecimiento de bacterias que dañan el organismo y producen enfermedades, como la Salmonella y la E. Coli.
Por otro lado, el kéfir es rico en un polisacárido llamado kefiran, con propiedades antimicrobianas que ayudan a combatir la Candida albicans, un hongo que puede infectar algunas partes del cuerpo.
2. Mejorar la salud intestinal.
Las bacterias benéficas que contiene el kéfir actúan equilibrando la flora intestinal, promoviendo el buen funcionamiento del intestino, inclusive puede utilizarse para mejorar y ayudar en el tratamiento de algunas enfermedades gastrointestinales, como síndrome de intestino irritable, enfermedad de Crohn y las úlceras.
Además, consumir kéfir, también ayuda a controlar la diarrea y a regular el intestino después de consumir antibióticos, restaurando la flora bacteriana perdida.
El kéfir contiene ingredientes activos que ayudan a descomponer la lactosa de la leche, haciendo que sea más fácil de digerir, siendo muy beneficioso para las personas que son intolerantes a la lactosa, ya que carecen de las enzimas digestivas necesarias para asimilar este nutriente.
4. Prevenir la osteoporosis.
El kéfir es rico en calcio y también contiene compuestos bioactivos que ayudan a absorber este mineral en el cuerpo, manteniendo la salud de los huesos, deteniendo la degeneración ósea y previniendo el desarrollo de la osteoporosis.
Además, los probióticos del kéfir mejoran la absorción de nutrientes, y contiene otros componentes importantes para mejorar la resistencia ósea, incluidos el fósforo, el calcio, el magnesio, la vitamina D y la vitamina K2.
Los compuestos probióticos del kéfir ayudan a evitar la propagación de las células cancerígenas, retardando el crecimiento de tumores, previniendo diferentes tipos de cáncer, como de estómago y de mama, por ejemplo
Los microorganismos vivos presentes en el kéfir, ayudan al sistema inmunológico a suprimir naturalmente las reacciones alérgicas, cambiando la respuesta del cuerpo a los brotes de alergias y algunos tipos de asma, ya que actúan disminuyendo la inflamación en el organismo.
El kéfir al mantener la flora intestinal equilibrada, promoviendo el crecimiento de bacterias beneficiosas para la salud, también ayuda a mantener la piel saludable, previniendo problemas, como acné, psoriasis o eczema, por ejemplo.
Asimismo, los carbohidratos que se encuentran en el kéfir, conocidos como kefiran, mejoran la calidad de la cicatrización de las heridas de la piel y también pueden proteger el tejido conectivo.
Propiedades del kéfir.
El kéfir tiene propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, antidiarreicas, anticancerígenas, cicatrizantes, protectoras del sistema inmunitario y de la piel, y reguladoras de la flora intestinal.
Además, ayuda en la prevención de la osteoporosis y puede ser incluido en la dieta de personas intolerantes a la lactosa.
Estas propiedades se deben a su riqueza en compuestos como probióticos, biotina, folatos y kefiran; minerales como calcio, fósforo y magnesio; y vitaminas como la D y la K2.
Cómo usar el kéfir para adelgazar.
El kéfir es un alimento bajo en calorías, ya que 100 g contienen solo 37 calorías, lo que lo convierte en una excelente opción para dietas de adelgazamiento.
Se puede consumir una vez al día, por ejemplo, en el desayuno o en una merienda. Para mejorar su sabor, se puede endulzar con un poco de miel o añadir frutas como plátano o fresa, en forma de batido.
El kéfir favorece el tránsito intestinal, lo que facilita la evacuación y reduce la hinchazón abdominal en la primera semana. Sin embargo, para lograr una pérdida de peso duradera, es fundamental seguir una dieta adecuada y practicar ejercicio regularmente.
Dónde comprar los granos.
Es posible comprar los granos de kéfir en línea, y la leche de kéfir puede encontrarse en algunos supermercados o tiendas de productos naturales.
Sin embargo, las donaciones entre amigos o en páginas web son muy comunes, ya que los granos de kéfir se cultivan en ambientes líquidos y se multiplican, por lo que es necesario retirar una porción para evitar su crecimiento excesivo. Por esta razón, quienes los tienen en casa suelen ofrecerse a familiares y amigos.
Los granos de kéfir son una bebida muy antigua, y están compuestos por diversos microorganismos beneficiosos para regular el intestino.
Cómo hacer yogur kéfir.
La preparación del yogur kéfir es muy simple, siendo semejante a la producción casera de yogur natural:
Ingredientes:
- 100 g de kéfir;
- 1 litro de leche de vaca, cabra, oveja o vegetal sin aditivos.
Modo de preparación:
Colocar en un recipiente de vidrio los granos de kéfir y la leche fresca (pasteurizada o no), ya sea descremada, semidescremada o entera. Tapar el frasco con un paño limpio o con una tapa que permita la salida del gas generado durante la fermentación.
A continuación, dejar reposar la mezcla a temperatura ambiente (entre 18 ºC y 25 ºC) durante 24 a 48 horas. Cuanto más tiempo se deje, más ácido será el kéfir. Luego, colar la mezcla para separar los granos de kéfir del líquido. El líquido resultante es el yogur o leche kéfir.
Los granos de kéfir pueden reutilizarse para preparar una nueva tanda, simplemente agregándolos a más leche fresca y repitiendo el proceso.
El yogur kéfir listo puede consumirse de inmediato o conservarse en el frigorífico por un período de 3 a 5 días.
Es posible saborizar el kéfir con frutas, miel, canela o vainilla. Además, si se usa leche vegetal, los granos deben activarse regularmente en leche animal para mantenerse saludables.
Cómo hacer kéfir de agua.
La diferencia entre el kéfir de agua y el de leche es que el primero no necesita lactosa para que se produzca la fermentación. En su lugar, esta se lleva a cabo mediante la adición de azúcar blanca o morena.
Por este motivo, el kéfir de agua es una excelente opción para personas vegetarianas o con intolerancia a la lactosa, ya que pueden beneficiarse igualmente de todas sus propiedades.
Ingredientes:
- 100 g de kéfir;
- 60 g de azúcar mascabada o morena;
- 1 litro de agua;
- 1/2 limón (opcional).
Modo de preparación:
Colocar el agua en un recipiente de vidrio y disolver el azúcar. Si se desea mejorar el sabor, se puede exprimir medio limón. Luego, añadir los granos de kéfir y mezclar suavemente.
Tapar el frasco con un paño y asegurar con una banda elástica. Dejar reposar a temperatura ambiente (entre 18 ºC y 25 ºC) durante 2 a 3 días. Durante este tiempo, es posible agitar ligeramente el frasco una vez al día.
Pasado el período de fermentación, colar la mezcla para separar los granos del líquido. La bebida resultante puede consumirse de inmediato o conservarse en el frigorífico.
Los nódulos de kéfir pueden reutilizarse para una nueva preparación, simplemente repitiendo el proceso con agua y azúcar fresca.
Cómo darle sabor al kéfir de agua.
Después de la fermentación, el kéfir de agua puede mezclarse con jugos de frutas, tés, jengibre o frutas secas para darle más sabor.
La fermentación hace que la bebida adquiera una ligera gasificación, permitiendo personalizar su sabor y crear un “refresco casero” natural.
El kéfir de agua se conserva en el frigorífico entre 3 días y 1 semana, y puede consumirse en las meriendas o como acompañamiento del almuerzo o la cena. Otra bebida fermentada que también puede acompañar las comidas y favorecer la salud es la kombucha.
¿En qué cantidad se debe tomar el kéfir?.
No existe suficiente evidencia científica que indique cuál es la cantidad máxima de kéfir que se puede ingerir por día.
No obstante, se sabe que en exceso puede causar malestar gastrointestinal, por ello se recomienda la ingesta de 1 vaso (240 mL) de kéfir por día.
Cómo cultivar y cuidar del kéfir.
Para mantener el kéfir siempre saludable y productivo se debe almacenar en un recipiente con leche o agua con azúcar después de cada fermentación, recordando que no deben utilizarse materiales de metal y se debe tapar bien el recipiente con una gasa o un papel de cocina para que no entre en contacto con moscas u hormigas.
En los días más calientes o para retrasar el proceso de fermentación se puede almacenar el kéfir en el frigorífico, pero si desea pasar más días sin usar el kéfir para fermentación, los granos deben ser guardados en un recipiente con tapa y congelado.
Poco a poco el kéfir va creciendo con las fermentaciones y crea una especie de goma o líquido más espeso, siendo necesario lavar los granos en agua por lo menos una vez por semana.
Es posible guardar parte de los granos en el congelador para tener siempre una reserva y lo que puede ser donado para que otras personas produzcan su kéfir en casa, recordando que los granos del kéfir de leche deben ser separados de los granos de kéfir de agua.
¿Es posible utilizar el kéfir de leche para preparar el kéfir de agua?.
Si es posible, sin embargo, el proceso no es tan fácil y puede no tener éxito, por ello lo ideal es no utilizar todos los granos de kéfir de leche, sino solo una parte de ellos.
En primer lugar, es necesario que el kéfir de leche esté activo, debiendo rehidratarlos antes de convertirlos en kéfir de agua. A seguir, debe seguir los pasos que se mencionan a continuación:
- Disolver ¼ de taza de azúcar mascabada en 1 litro de agua y agregar ⅛ de cucharadita de sal marina sin refinar;
- Agregar los granos de kéfir de leche activa a la solución de agua y azúcar, dejándolos fermentar 5 días a temperatura ambiente;
- Retirar los granos de kéfir, preparar nuevamente agua con azúcar y colocarlos en esta nueva solución, dejándolos fermentar a temperatura ambiente durante 12 a 24 horas menos que el lote anterior;
- Se debe repetir el paso anterior e ir disminuyendo el tiempo de preparación en 12 a 24 horas entre cada lote, hasta que el período de cultivo sea de 48 horas o menos.
En este punto, los granos se han convertido en granos de kéfir de agua, debiendo continuar su cultivo durante 24 a 48 horas por lote.
Posibles efectos secundarios.
La ingestión excesiva de kéfir puede causar dolor abdominal y diarrea, por ello no se debe tomar más de la cantidad recomendada por día.
Contraindicaciones.
El kéfir está contraindicado en casos de cáncer a nivel gastrointestinal, tampoco debe consumirse 2 horas antes y después de tomar medicamentos como bifosfonato, fluoruros o tetraciclinas, para evitar que interfiera en la absorción del medicamento.
La fermentación del kéfir causa una pequeña producción de alcohol, pudiendo ser perjudicial para personas que posean enfermedades del hígado.
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