Que Sony anunciase que planea dejar de producir videojuegos en formato físico para su consola Playstation, no es únicamente la noticia del año en el sector; probablemente se trate de la noticia del siglo. A un par de días tras esta aciaga comunicación, la compañía nipona prosigue con su plan de abandonar definitivamente el formato físico y ya ha comenzado a reconvertir las instalaciones y reasignar personal en su mayor planta de producción de discos compactos, situada en Austria. En otras palabras: se trataba de una decisión meditada y firme.
Sony da los primeros pasos decisivos hacia el futuro full digital.
La planta de producción de discos de Thalgau, produce unos 600.000 discos de todo tipo al día, pero se espera que esta cantidad se reduzca drásticamente y de forma progresiva a medida que pasan las semanas tras el anuncio de que PlayStation dejará de producir videojuegos físicos a partir de enero de 2028. Alrededor de la mitad del volumen de producción de la planta esta destinado a videojuegos de PlayStation y espera que en 2028 el volumen baje al 10%.
Por otra parte, Sony asegura que no habrá despidos entre los 300 empleados de la planta, aunque sí que serán reasignados a otros puestos para probar nueva maquinaria. Tras el cese de producción de los discos, la planta de Thalgau pivotará a la fabricación de lentes microópticas, para lo cual Sony ya ha invertido unos 30 millones de euros en equipamientos. La microóptica es la miniaturización de los sistemas ópticos y otros elementos y sirve para enfocar y dirigir la luz en el espacio más pequeño posible.
Este cambio en el modelo de producción de una de las instalaciones más importantes de Sony es muy significativo, porque implica que la decisión de dejar de producir videojuegos físicos, por polémica que sea, a estas alturas es irrevocable. En otras palabras: el controvertido comunicado del pasado 1 de julio no era simplemente una forma de calibrar cómo cuajaría entre el público semejante medida —que presumiblemente sirve para ahorrar costes y aumentar los márgenes de beneficio—, sino que se trataba de la confirmación definitiva de que Sony considera agotado el modelo de distribución basado en el soporte físico.
