Tras dos huelgas generales, un rescate a la banca, una reducción del presupuesto público, un descenso de la inversión social, una disminución en tiempo y dinero de las prestaciones por desempleo, y una bajada del gasto en educación y sanidad, Mariano Rajoy observa los números que han quedado tras los recortes, y desde el palacio de Gobierno, La Moncloa, admiten que no están para “celebraciones”.Desde que ganara las elecciones en noviembre de 2011 ha subido el desempleo, tanto general, como femenino y juvenil; ha aumentado la prima de riesgo y la deuda pública. También hay bajadas: la de la economía y la de la deuda pública, todo en aras de conseguir un dato positivo: que el bono a 10 años baje.