Si hay un objetivo que cualquier fotógrafo te dirá que necesitas tener en tu equipo cuando empiezas a ampliarlo por primera vez, es sin duda el 50 mm. Esta conocida lente es popular por muy buenas razones. Es barata, luminosa, con una calidad óptica excelente y además con ella aprenderemos más de una lección sobre fotografía.
En este post vamos a explorar y descubrir todas las posibilidades que nos ofrece un objetivo 50 mm, qué consejos nos ayudarán a sacarle mayor potencial y por su puesto veremos algunos ejemplos con los que inspirarnos. ¿Te lo vas a perder?.
El Maravilloso Mundo de las Focales Fijas
Cuando uno adquiere su primera cámara lo que busca es comodidad, tenerlo todo en ella para no necesitar nada más, y es por eso que seguramente tu primera lente sea el objetivo que va incluido en el kit (el famoso 18-55 mm), o que hayas adquirido algún todoterreno para salvar todo tipo de situaciones.
Pero una focal fija puede darte numerosas ventajas respecto a este tipo de lentes, por supuesto, también teniendo en cuenta el propósito para el que vamos a emplearlas. Centrémonos pues, en una de las lentes que pertenecen a este grupo y que muchos definirían como la estrella de las focales fijas: el 50 mm.
