
El jabón se obtiene mediante un proceso de saponificación, reacción que produce un álcali sobre una grasa convirtiéndola en un producto que tiene la propiedad de emulsionar las grasas y los aceites, haciendo que se disuelvan en agua sustancias insolubles.
La fabricación de jabón es muy similar a la preparación de una mayonesa, donde es esencial guardar unas proporciones adecuadas y mezclar los ingredientes perfectamente a un ritmo constante, si no corremos el riesgo que al igual que la mayonesa pueda ?cortarse?.
Proporciones adecuadas:
3 partes de aceite vegetal.
3 partes de agua.
1/2 parte. de sosa cáustica.
opcional: Aditivos como la glicerina, oleína (1 cucharada).
Fragancias, colorantes.